Una de las consideraciones fundamentales a tener en cuenta a la hora de viajar es el medio de transporte, y seguro que uno de tus motivos principales para tomar esta decisión es la economía, pero probablemente no sea el único; el tiempo invertido en el trayecto, la distancia hasta el punto de partida o los paisajes que te puedas encontrar pueden ser factores fundamentales para escoger tu camino. Para gustos los colores; existen cientos de ventajas y desventajas para cada opción, pero nosotros lo tenemos claro.

Desde RailPanda vamos a intentar iluminarte, y barriendo un poco para casa… ¿Realmente no ves las ventajas de viajar en tren? Abróchate los cinturones y no, no ponemos a tu disposición puertas de emergencia porque sabemos que no las vas a necesitar, puesto que somos el medio más seguro para conseguir tus billetes de tren al mejor precio, así que vamos allá.

1.La cercanía con el lugar de partida

Es un hecho que hay más estaciones de tren que aeropuertos, por tanto, lo habitual es que te coja más cerca de casa –y del hotel, cuando hablamos de la vuelta– la estación que el aeropuerto a no ser que tengas la fortuna de vivir a escasos metros de éste y escuchar cómo rugen los aviones cada dos por tres. Entonces sí, aprovecha tu proximidad para viajar por aire, a no ser que te convenzamos con el resto de argumentos, claro.

2.El paisaje, cambia nubes por variedad

Ver las nubes desde tan cerca mola, y subir las fotos a tus redes sociales desde las alturas del avión ni te cuento, pero cuando ya tienes visto esto ¿de verdad que no prefieres los paisajes que puedes ver en un viaje en tren? Ver únicamente nubes y asfalto puede llegar a ser agotador, y las vistas desde la ventana de un tren son mucho más variadas –sí, también las hay horribles–.

3.La ubicación de las estaciones

Ya hemos mencionado la distancia con el punto de partida, pero ¿qué me dices de las localidades de transbordo o de llegada, o incluso las de salida? Los aeropuertos están muy bien equipados porque están alejados de la civilización – ¡y a qué precios! –, pero la inmensa mayoría de estaciones de tren se ubican en el centro de las ciudades, y eso te permite dar un paseo, escoger entre una gran variedad de lugares para comer o tomar un café y disfrutar de la ciudad desde el primer minuto que pones el pie en tierra firme. Y eso suponiendo que la propia estación no cuente con atractivo propio, o con cientos de años de historia dispuestos a captar tu interés en cada uno de sus rincones.

4.Si es ecológico, mejor

Si estás comprometido con el medio ambiente lo mejor que puedes hacer, una vez más, es viajar en tren; hablamos de uno de los medios de transporte menos contaminantes que existen, algo que cobra cada vez más importancia y no es ninguna tontería. Todos podemos poner nuestro granito de arena con la ecología y ésta es una opción más para hacerlo.

5.Las esperas, lo que convierte a un transporte rápido en pesado

Quítese las zapatillas, el cinturón, muestre el ordenador, ¡control aleatorio!, retraso, cancelación… si bien es cierto que los viajes de tren también sufren retrasos o cancelaciones, también lo es que no ocurre tan comúnmente como en los vuelos. ¿Y qué decir de los controles que hay que pasar para montarse en el avión? En este aspecto gana el tren por goleada. Otra vez. Al igual que ocurre en el asunto de las maletas y su peso, los centímetros, el equipaje de mano, el de cabina, el de bodega…

6.Libertad de movimiento y comodidad

Levantarte y sentarte las veces que quieras, acercarte a la cafetería del tren, leer un libro o conocer a gente ¡y todo esto sin turbulencias!; sí, son cosas que también puedes hacer en un avión, pero nunca con la misma libertad y espacio. ¿Y recostarte en tu asiento? Tenemos nuestras dudas con respecto a la libertad que ofrecen los aviones–o mejor dicho, el pasajero de detrás de ti– para esto.

7.El precio para decantar la balanza

Podrás tener miles de opciones, podrás valorar cientos de argumentos, pero al final el misterio siempre termina por estar en el precio. Y teniendo en cuenta que según El Confidencial en España el precio medio para 100 kilómetros en avión es de 10€ y en tren es de 5.52€, y algo similar ocurre en la mayoría de países; si no encuentras ningún chollo aéreo –los cuales a veces son engañosos–, tu ganga está en las vías y la balanza cae del lado del tren con bastante peso. Si a todo esto le añades que en RailPanda puedes conseguir tus billetes al mejor precio, ¿qué más necesitas para decidirte?