Si eres un viajero que utiliza frecuentemente los trenes probablemente ya lo sabrás, pero si por cualquier motivo no te has enterado todavía, o si estás iniciándote en el maravilloso mundo de viajar sobre las vías, aquí estamos nosotros para explicártelo.

Compartir mesa en AVE es una opción que deberías plantearte siempre, –insistimos– siempre que vayas a trasladarte utilizando la alta velocidad; y desde RailPanda te vamos a dar motivos que a buen seguro te convencerán. “Pero si viajo solo y las mesas son de cuatro personas, ¿Merece la pena?” Por supuesto, ¡precisamente para eso estamos nosotros!

1. La nostalgia, un motivo de peso

Si en alguna ocasión de pequeño has montado en trenes o autobuses de los que ofrecían cuatro asientos enfrentados, a veces con mesa y otras sin ella, seguro que eran los que más te gustaban, no lo niegues. Recordar esos momentos siempre es genial, y con los siguientes motivos lo será más todavía.

2.Porque te pongas como te pongas, mola

Sabes que es así; es algo diferente, no es lo típico de siempre, asientos de dos en dos mirando hacia delante, no. Aquí ves a otra gente, miras hacia otro lado y además eres el diferente. ¡Seguro que alguna vez has mirado con envidia a los que estaban en la mesa con cara de felicidad!

3.La comodidad, factor fundamental

Todos lo sabemos: una de las cosas más desagradables de viajar en transporte público es la incomodidad que supone ese reducido espacio, que muchas veces parece diseñado para elfos y en el que tú tienes que incrustar las piernas. ¿Y qué me dices de esos momentos en los que el de delante echa su asiento para atrás? ¿Y cuando tu vecino de detrás no te deja hacerlo a ti? La cosa se pone cada vez más fea; esperamos que no midas dos metros. Aunque siempre puedes compartir mesa, claro.

4.La cercanía con las puertas: todo más a mano

Generalmente, aunque no siempre, los asientos con mesa en el AVE suelen ser los más cercanos a las puertas de entrada y salida de los vagones, y eso te otorga un privilegio nada desdeñable, el de tenerlo todo cerca. Al entrar al tren, al salir de él cuando todos los pasajeros quieren salir a la vez, al ir al baño y a la cafetería, etc.; compartir mesa en el tren es el nuevo ¡Me pido primer! del colegio, y si de niños insistíamos tanto en llegar los primeros, ¡por algo sería!

5.No es una mesa cualquiera…

En el tren lo más normal es que todos los asientos tengan mesa, o bueno, ese plástico que sale del respaldo del pasajero de delante y que se engancha a él con una pestaña; sin embargo, esos mecanismos nunca podrán compararse con “La Mesa”, por su estabilidad, por su tamaño, por su estética, por no molestar a de delante cuando la subes o la bajas ni al de al lado cuando quiere salir… En fin, que para mesa de AVE, la compartida, y ¡lo demás son tonterías!

6.Los compañeros de mesa, conocidos o por conocer

Aquí pueden pasar tres cosas, que vayas con gente que conoces porque viajáis juntos, que vayas con desconocidos o una mezcla de ambas. El caso es que estos cuatro asientos –sin desmerecer al resto– pueden ser los protagonistas de grandes historias. Si vas con tu familia o amigos es un momento fantástico para divertiros juntos; y si no conoces al resto de personas, se nos ocurren muy pocas maneras mejores de conocer gente, así que ¡toma asiento en la mesa y convive con tus conviajeros!

7.El precio es el motivo definitivo, ¡y con RailPanda más todavía!

Por si no lo sabías, Renfe pone a la venta los billetes de AVE en mesa con un descuento del 60% si se adquieren los cuatro billetes en una compra conjunta. Claro que en ocasiones es complicado reunir a cuatro conocidos que quieran y puedan viajar desde el mismo origen hasta el mismo destino. Pero para eso estamos nosotros, para juntar a cuatro desconocidos y que os ahorréis más de la mitad del precio de un billete individual al compartir mesa. ¡Aprovecha la oportunidad y cuenta con RailPanda para empezar tu viaje con buen pie!